El pasado viernes, mientras el tren regional que me llevaba a Málaga renqueaba por la campiña sevillana, mi móvil sonó. NO era para quedar a tomar algo, tampoco para pedirme un favor. Al otro lado, la voz de un amigo me anunciaba que su madre había fallecido. En menos de 15 días, dos grandes amigos han pasado a tener conmigo una triste circunstancia en común; los tres, hemos perdido precozmente a nuestros padres y madres. Algunos, pudimos quizá irlo asimilando otros, se han encontrado de golpe y porrazo con la nueva situación que no cambiará jamás. Desde hace unos días, cuando recibí la triste noticia del padre de mi otro amigo, un hombre encantador a quién tuve el gusto de conocer, no dejo de pensar en lo bonito que es compartir aficiones, inquietudes o gustos con tus amigos y conocidos, pero lo desagradable que resulta saber que comparten contigo algo tan duro. Es todavía, y me cuesta creer que la madre de este buen amigo, una mujer encantadora y cariñosa que nunca olvidaré, dejó de estar el viernes entre nosotros.
Estas líneas van por vosotros, que siempre habéis estado ahí cuando os he necesitado y me habéis dado aliento para poder seguir adelante en los peores momentos. Os envío mucha fuerza para que el ánimo aparezca pronto en vuestros corazones y el jardín de vuestras vidas, vuelva a estar florecido. Se que no será fácil, pero no olvidéis nunca, amigos míos, que no es imposible. Quizá nada sea como antes, pero ahora más que nunca, tenéis que luchar por ser aún más grande de lo que sois por vosotros,por vuestros padres y por vuestros amigos que siempre estaremos ahí cuando lo queráis y lo necesitéis. Un abrazo fuerte a los dos.
lo más escuchado en cada provincia en 2025
-
Como la SER pegó buen subidón en el último EGM del año, el mapa se tiñe más
de amarillo que en ocasiones pasadas, ya que la COPE perdía algo de
terreno. Si...
Hace 9 horas
